Es bonito escuchar aunque a veces nos cueste, porque escuchando aprendemos lo que, quizá, no sabíamos. Nos advierten de algún peligro que ignorábamos, nos corrigen, nos animan ... Pero es más bonito aún tener a personas que nos escuchen a nosotros, que te apoyen ante todo, que te hagan reír en los peores momentos, las personas que saben cuantas sonrisas se han dibujado en tu cara, pero también cuantas lágrimas has llorado, y están ahí, junto a ti, para hacerlas desaparecer.


No hay comentarios:
Publicar un comentario